Carles Mesa entrevista a José María Micó en el programa Gente despierta, de Radio Nacional de España. 3 de mayo de 2019.
Entrevista de Carles Mesa en que se hace un repaso de la trayectoria de José María Micó en todas sus facetas: traductor, poeta, músico, profesor.
Micó cuenta que leyó a Dante muy joven, cuando aún no sabía italiano, pero quedó fascinado y ya pensó en la idea de traducirlo, aunque para ello tuvo que aprender la lengua italiana. Y lo hizo de forma autodidacta –como también aprendió a tocar la guitarra–, leyendo todo tipo de obras, incluso el Lazarillo, escuchando música e intentando entender la letra de canciones de Mina o de Ornella Vanoni, y de los cantautores, como Guccini o de André. Y también escuchando el Telegiornale a diario.
José María Micó se ha dedicado al estudio de grandes obras y autores españoles, como Góngora, Quevedo, Cervantes o el Guzmán de Alfarache, y ha traducido importantes obras, entre ellas el Orlando furioso y la Comedia de Dante. Ha escrito también siete libros de poesía. Y ha ganado importantes premios de poesía (Hiperión y Generación del 27), el premio Nacional de traducción y el premio Icrea de investigación. Y ahora escribe la música para sus propios versos: ha publicado, como componente del dúo Marta y Micó, tres discos y está preparando el cuarto.
Tras escuchar la canción Pájaro en mano, del disco Memoria del aire (Picap, 2016), en la que Joaquín Sabina canta con ellos, se ha hablado de la magnífica recepción de la traducción de la Comedia dantesca (va por la segunda edición en pocos meses), los criterios de traducción que Micó aplicó a su obra y la caducidad de las traducciones de los clásicos: “Los clásicos son inmutables, pero cada generación debe intentar volver a traducirlos, porque no se puede leer a Dante hoy cm se leía en el siglo XVI.”
Micó comenta que la traducción es “un espacio que me resulta cómodo, un espacio perfecto en el que se juntan mi vocación poética, mis propios versos y mi vocación filológica: estudiar a los clásicos”.
“La traducción es un modo de creación. Además, especialmente noble, porque uno comete errores pero no puede enorgullecerse de los aciertos, que son del autor. Es recrear una cosa que está escrita en otra lengua, en la lengua propia.”
“El traductor es quien conoce mejor un texto literario de una cierta complicación o exigencia, por encima del editor o del estudioso. Porque hasta que no se traduce, hasta que no se hace ese esfuerzo de traslación, no se entiende bien una obra.”
“Todos los traductores de la Comedia merecen mi respeto y mi afecto. Yo me siento uno más en el camino de intentar comprender a los clásicos en su integridad y llevarlos a una lengua actual que sea natural para un lector de hoy.”
“Ser traductor requiere una formación. Yo he llegado a este punto después de muchos años de haberlo deseado. Quizá es una prerrogativa de la madurez.”
En la entrevista se recuerda que el estribillo del bolero Es la historia de un amor resume la historia de la Comedia de Dante, algo que Micó escribe en el prólogo de su libro afirmando que no es una frivolidad, porque define muy bien el argumento de la obra. Es la historia del amor de Dante por Beatriz y su llegada a la perfección a través de un camino que nos enseña a comprender la maldad y la bondad de los hombres, y la posibilidad de ganar algo parecido al cielo, en el concepto de Dante, a la eternidad o a la felicidad, a través del esfuerzo personal.
Es la historia de un amor
como no hay otra igual
que me hizo comprender
todo el bien todo el mal.
Con la Comedia, Dante se convierte en clásico muy pronto, en la representación de una identidad cultural; incluso está en las monedas italianas. Y comenta Micó que a Dante de echó una mano el destino, porque escribió su obra en una lengua local, en un dialecto (no en latín o provenzal, lenguas de prestigio literario o poético). Pero a partir del Renacimiento, el toscano se convirtió en un modelo de lengua literaria. Y la lengua literaria de hoy en Italia se debe a un autor dialectal, como inicialmente lo fue la de Dante.
Tras escuchar la canción Dulce, también de Memoria del aire, Carles Mesa recuerda que la música es otra de las pasiones de José María Micó. Y él mismo afirma que su verdadera vocación es la música, pero ha estado escondida, a la espera, durante treinta años en los que se ha dedicado a otras cosas. Pero cuando recibió un regalo del destino, que su esposa Marta Boldú, también filóloga, se pusiera a cantar, recuperó la guitarra y dio rienda suelta a su vocación, escribiendo melodías para sus poemas. Él mismo lo explica en el prólogo de su libro Blanca y azul (Los libros del gato negro, 2017).
“En estos años, la única fe que no he perdido posiblemente sea mi fe en la música, en la idea de creación”. Durante tiempo he creído que era un profesional de la filología, y quizá me estaba engañando a mí mismo.
Y para terminar, hablan de un nuevo proyecto literario, la Poesía reunida de Micó que aparecerá también en la editorial Acantilado a finales de año, del nuevo disco de Marta y Micó, y suena la canción Blanca y azul como despedida.
