(Fragmento de la entrevista en Zibaldone, Radio Contrabanda. Barcelona, 3 de julio de 2015.)

 

 

JOSÉ MARÍA MICÓ

 

Caleidoscopio

Caleidoscopio es un libro extraño en el que hay un poco de todo: poemas sentimentales, textos en prosa con temas un poco obscenos, ejercicios de moralidad… Por eso el título define bien ese contenido tan variado y tan distinto de los otros libros que he escrito. Es un libro circular, un verdadero caleidoscopio, con luces y con una simetría en su conjunto. Tiene, además, poemas en castellano, uno en catalán y uno en italiano. El primer verso de este último se me ocurrió mientras viajaba en tren de Florencia a Bari. Y al mismo tiempo que escribía este poema se me ocurrían alternativas en castellano, de modo que al final compuse dos textos, porque el segundo no es propiamente una traducción sino una versión auténtica, una reescritura. Y con el poema en catalán, homenaje a Ausiàs March, hice lo mismo de un modo consciente.

Traducir poesía

Traducir poesía es un ejercicio de equilibrio muy complicado. Pero el traduttore no es nunca un traditore. Traducir es una actividad melancólica porque desde el inicio sabes que no vas a llegar al nivel de Dante o de Ariosto. Es una especie de derrota desde el principio. Y la victoria está en el hecho de encontrar un modo de decir algo parecido a lo que ha dicho el autor, para lectores que no son los que ha tenido el autor. Y he entendido un par de cosas: que no existe la solución perfecta porque el original es insustituible. Pero un clásico es la suma de sus traducciones porque las traducciones son siempre complementarias. Las hay buenas y malas, pero hasta las malas forman parte del texto original. La mejor traducción sería la suma de todas las traducciones.

Podcast de la intervención de José María Micó y Francesco Luti en el programa Zibaldone, de Radio Contrabanda de Barcelona, el 3 de julio de 2015.

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