En las afueras de estos cuerpos nuestros
quiere arribar el alba con su espada.
Es hora de partir. Se nos termina
la amable noche que nos dio ventaja.
Es hora de partir. Ha habido tiempo
de dar sentido a todas las palabras
bajo el calor superfluo de las mantas.
Aún siento el gusto de saliva y furia,
el sueño de una sombra sin ventanas,
las ganas de jugar a que nos vea
morir la inoportuna madrugada.
Todo eso tan extraño ha sido nuestro
y ahora un poco de luz lo malbarata.
Nos queda el resplandor de otra mañana.
© José María Micó, La espera, Premio Hiperión de Poesía, Madrid, Hiperión, 1992.
